Una mirada desecha
El eco de tus labios
El ebúrneo sueño
Sigiloso y cansado
Senil, viejo y empolvado
Una cúpula de estrellas
En luces tapizado
El ebúrneo sueño
Silencioso y estático
Ya es hora del eco olvidado
Un sombrío bosque
El maestro del engaño
Laberintico y estrecho
Sangrante y desesperado
Se hace solo, el tiempo exhausto
Un temor incandescente
Silencioso y aciago
La bala perdida
Que mi carne ah atravesado
Lo que una vez fue
Un encanto escondido, virginal y ultramaro.
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